domingo, 3 de mayo de 2015

Cappucino

Por José Emiliano Calderón Ortiz

Cappuccino

Había una vez, una oveja solitaria llamada Cappuccino, siempre estaba sola, comía sola, caminaba sola, nunca supo tener contacto con los demás.
Cappuccino siempre estaba triste y confundida, todo lo que ella sabía era gracias a los libros, ella era una genio, sabía demasiado del mundo, tenía mucho que compartir y nadie con quien hacerlo. Cappuccino comenzaba a pensar que no tenía caso saberlo todo sino tenía con quien compartirlo, hablarlo, discutirlo.
Un día Cappuccino caminaba por la calle rodeada de ovejas con amigos, llegó al parque “Algodón” y se sentó sola bajo un árbol a disfrutar su lectura.
De repente levanta la mirada y ve a un borrego bajo un árbol leyendo el mismo libro que ella, ella quería ir a hablar con él pero no sabía cómo, el borrego levanta la mirada, observa a Cappuccino y no le quito los ojos de encima.
El borrego tenía el mismo problema que Cappuccino, no sabía comunicarse con los demás y por más que quería hablar con ella no pudo. Ambos se retiraron sin dirigirse una palabra.
Al día siguiente a la misma hora Cappuccino volvió al mismo árbol, el borrego ya estaba esperándola en el árbol que lo vio, para sorpresa de Cappuccino había una nota y una bolsa. Adentro había un sándwich y una nota que decía:
-“Hola, me llamó Moka”
-“¿Gustas comer conmigo?”
Cappuccino estaba halagada, apenada y sonriente, tenía sentimientos que no pensó alguna vez podría tener. En ese instante fue con Moka, y con el poco aliento que tenía solo pudo pronunciar:
-“Sí”
Se sentaron y la conversación fluyó, comenzaron a salir. Y después de 1 año eran completamente distintos, al estar juntos sentían la confianza necesaria para hablar con los demás.
Nunca más estuvieron solos y con todo lo que ellos sabían, decidieron convertirse en maestros.
Tuvieron dos hijos Latté y Frappe, y hasta el día de hoy son los más felices que pudieran llegar a ser, todo gracias a olvidar su miedo a no hablar, al externarse abrieron las puertas a un mundo distinto que resultó ser su felicidad.


-FIN-





No hay comentarios:

Publicar un comentario